Los patrones de velas son la herramienta más antigua del análisis técnico y la más ruidosa cuando se aplica sin criterio. Abre cualquier gráfico con todos los patrones marcados y verás decenas de etiquetas sin jerarquía. La salida no es un detector de formas mejor, sino una pregunta mejor: ¿aparece este patrón en un sitio que importa? La misma idea se aplica de forma automática en Edo Candle Context.

1. Dónde se forma

El mismo martillo en mitad de un rango y sobre un soporte que el precio ha respetado tres veces son dos hechos distintos. Comprueba si el extremo del patrón está en un nivel construido con pivotes, en el último swing o al final de un movimiento estirado. Un patrón en tierra de nadie es forma sin contexto.

2. Qué había antes

Un martillo necesita una caída que revertir y una estrella fugaz necesita una subida. Compara el cierre justo antes del patrón con el de unas velas atrás para ver de qué tramo viene el precio. Un patrón de giro que aparece tras un movimiento en su propia dirección es una forma de continuación con el nombre equivocado.

3. Lo bien formado que está

El tamaño frente al rango medio, la fuerza del cierre y el volumen separan una vela convincente de otra que apenas cumple la definición de manual. Expresa cada definición en proporciones del cuerpo, las mechas y el ATR para que los mismos umbrales valgan en un índice a 5.000 puntos y en un par de divisas a 1,10.

4. Qué pasó después

Un patrón es una hipótesis. Define la confirmación de antemano, por ejemplo un cierre más allá del patrón en su dirección en cinco velas, y la invalidación con la misma claridad, un cierre más allá de su otro extremo. Un patrón que se queda Pendiente para siempre no enseña nada.

5. Cuántas veces ha funcionado aquí

Cuenta los patrones confirmados e invalidados en el símbolo y el marco temporal que operas de verdad y lee siempre la tasa junto con el número de eventos. Un 70 % con 10 eventos es una anécdota, un 59 % con 1.000 es una medición, y ninguno es una promesa sobre la próxima vela.